miércoles, 9 de noviembre de 2016

¡¡Paren el mundo que me quiero bajar!!


Soy una enamorada de EEUU, lo reconozco y no tengo ningún problema en hacerlo. Soy una friki yanqui. Me gusta el país y lo que viene de allí. Por eso, me ilusioné cuando se presentó Obama, me ilusioné cuando ganó, me ilusioné cuando Hillary se presentó, me ilusionaba la idea de una mujer presidenta en el país más poderoso del mundo, porque nos guste más o menos, es así. Cuando Hillary salió como candidata pensé: “lo tenemos más cerca”. Entonces Trump, un hombre que representa todo lo que no me gusta, misógino, racista, belicista, acosador… cada vez cogía más fuerza, aún así pensé que no podía ser, que como le iban a votar, que las mujeres, los inmigrantes, las minorías étnicas, las personas con dos dedos de frente, la votarían a ella, a pesar de representar la vieja política, de no gustar, pero entre lo malo ¿por qué elegir lo peor? 

Después de días y días de seguir los acontecimientos, de cansar a mi marido con tanta información política, ayer llegó el día. Me acosté impaciente por saber y esta mañana según me he levantado, lo primero que he hecho ha sido entrar en Twitter, lo que veía me ha dejado en shock, tenía que ser una broma, me he ido de un periódico online a otro y mis peores temores se confirmaban: Trump estaba cerca de ser el próximo presidente de los EEUU. Cuando he llegado al trabajo ya era oficial, la extrema derecha europea, el KKK, Putin ya le estaban dando la enhorabuena… grandes aliados, si señor. Esto dice mucho de él. Y lo primero que he pensado, ¿otra cosa más para este 2016 aciago? ¡¡QUÉ PAREN EL MUNDO, QUE ME QUIERO BAJAR!!

2016 el año del Brexit, de la mayor crisis de refugiados (ya sé que lleva tiempo pero este las muertes en el Mediterráneo han sido más que nunca), guerras sin sentido (¿alguna lo tiene?) en la que mueren personas inocentes cada día, radicalismo musulmán allí y aquí, Colombia que dice No al acuerdo de paz, la penosa situación política en España, Trump presidente de los EEUU… desde luego mi fe en la humanidad está en niveles bajísimos. Tenemos lo que nos merecemos.

Por favor, estudiemos más historia, quizás así aprendamos algo de nuestros errores pasados para no repetirlos en el futuro.