martes, 3 de julio de 2012

"El #DiaB"

Ya ha pasado más de un mes desde nuestro gran día y hoy por fin os voy a contar como fue. 

Fue un día muy muy muy especial, el día más bonito y feliz de mi vida, aunque imagino que aún quedan por venir más días bonitos y especiales, no se si tanto como este o más. 

La semana antes fue una locura, preparativos y más preparativos, había que ultimar cosas para que ese día saliera justo como lo habíamos planeado. Estuvimos juntos casi hasta el último momento, aunque cada uno estaba en casa de sus padres, pasamos muchos ratos juntos y así estuvimos hasta el sábado por la noche, justo cuando nos pusimos a ensayar el baile (al límite, jeje). Para cenar MacGyver ya se fue a casa de sus padres y yo a casa de mi tía M, donde estaban todos mis tíos y primos maternos (bueno casi todos) cenando, confraternizando antes del gran día. 

El sábado fue un día extraño...yo pensaba que iba a estar nerviosísima pero, todo lo contrario, estaba muy tranquila, incluso demasiado. Por la mañana recogimos mi vestido y por la tarde preparamos la Iglesia, yo me dediqué a hacer fotos de todo y a estar un ratito con A y E que vinieron a vernos (creo que ya os lo dije...) y, me acosté más tarde de lo que quería, pero es que no tenía sueño...

Pero no me enrollo más. ¡Vamos al gran día! 

Empezó tempranísimo ya que a las 7.30 había quedado en la peluquería para el maquillaje y el peinado. Primero me maquillaron, quedé super contenta con el resultado porque quedó muy natural, me gustó incluso más que en la prueba y después, me hicieron mi moño de bailarina y me colocaron mi cinta con el lazito zapatero. ¡Me encanta!


Una vez acabadas, nos fuimos para casa, donde ya me estaba esperando mi precioso ramo de peonias. Llegaron los fotógrafos y a ponerme mi vestido, ¡qué ganas! Desde que lo recogimos el sábado por la mañana, solo podía pensar en ponérmelo. ¡¡Me gustaba tantoooooo!! (y me sigue gustando que para eso es mi super vestido). Es el modelo Polis de Aire Barcelona y después de los pequeños retoquitos me quedaba con un guante. Como os enseñé en una entrada anterior tenía una preciosa percha hecha por La Casita de Cuqui para colgarlo.




Fotos, fotos, fotos ,yo sola, con mis padres, con mi tía, con mi hermano, con mi cuñada y con mi sobrinito ¡guapos! y ya rumbo a la Iglesia en el coche de mi padre, conducido por mi Tío A, donde me esperaba el flamante novio, con un precioso traje de Félix Ramiro en negro, con el chaleco en gris y la corbata y el pañuelo en rosa, a juego conmigo.



Y llegó uno de los momentos más bonitos del día: mi entrada en la Iglesia mientras MacGyver me miraba. En ese momento estábamos él y yo, a pesar de las casi 200 personas que estaban a nuestro alrededor. La ceremonia salió según lo previsto, tal y como la habíamos preparado con S, el sacerdote: participaron nuestros amigos y familiares, cada uno tuvo una función, incluso los pequeñines de la familia.

Otro momento precioso fue la salida de la Iglesia, hubo arroz, pétalos de rosas, confetí y hasta un traca. MacGyver se encargó de comprar la traca y le encomendó la misión a nuestros amigos. Pero, a continuación, llegó el primer momento de locura...los invitados vinieron a darnos a enhorabuena...no habíamos dado tantos besos en nuestra vida.

Creo que me estoy enrollando un montón y el día sólo acaba de empezar.

¡Seguimos con la celebración! Llegamos a La Romanée y ya estaban allí nuestros invitados disfrutando del esplendido día de sol tomando un rico coctel en el jardín. Segundo momento "besuquil" del día. Durante la hora y medio que duró el coctel aprovechamos para hacer fotos de grupo con la familia y los amigos, para hacernos nuestras fotos romanticonas y, para hacernos fotos en el photocall que preparamos.


Era el momento de la comida y aquí ya sabéis que música elegimos para entrar y la de los momentos especiales durante la comida: cochinillo y regalitos a dos parejas.


Justo cuando terminamos y antes del baile, hice el lanzamiento del ramo. Fue uno de los momentos más divertidos de la boda. Hice un poco de trampa, ya que no tiré mi ramo...encargué a la florista un precioso ramo de gerberas fucsias para la ocasión y quedó precioso. Pero no sólo hice trampa con eso, ya que miré como estaban colocadas y se lo tiré a mi amiga rubita, a A, pero ¿sabéis lo que hizo? se apartó y lo cogió la hermana de MacGyver, que al parecer está deseando casarse (de momento se ha ido a vivir con su chico, así que paso a paso).


Y, ya llegó el momento del baile y la fiesta final hasta las 22 h...pensaréis ¡que pronto! Pero ¡NO! Es que habíamos empezado a las 11.30, así que llegamos a la noche, cansadísimos pero felicísimos por el gran día que habíamos pasado. De hecho las dos últimas horas bailé descalza, ¡Qué descanso!


Gracias a todos los invitados por acompañarnos y hacernos disfrutar y disfrutar con nosotros. :) 

Solo me queda decir una cosa: a los reticentes a casarse, no lo estéis, merece la pena. Es un día tan bonito que no hay que perderselo y, aunque parezca que la esencia se pierde al montar un bodorrio, no es así, al final, es nuestro día, es el día especial de dos personas que se quieren y quieren comprometerse para toda la vida. Es una muestra de nuestro amor, somos tu y yo. TQ